Este bar nació de la inspiración que nos dejaron nuestros ancestros vascos: su pasión por la música, el valor de las reuniones en torno a la mesa y el amor por las tradiciones que celebran la vida. En ellos encontramos la semilla que nos acercó al jazz, un género que, como la cultura vasca, late con fuerza, comunidad y espíritu atemporal. Así creamos este espacio donde la música y la gastronomía se fusionan para rendir homenaje a nuestras raíces y compartirlas con cada persona que nos visita.